Experiencia en Estudio 41 Marcela Carvajal
En mi primera experiencia me atendió Estefanía, es la que lleva menos tiempo en la peluquería. Yo era su ultimo turno del día y se le notaba que tenia afán mientras me hacia las uñas, igual me hablo, me conto muchas cosas de su vida y de las peluquerías.
A la hora de hablar de la peluquería y de otras peluquerías se fijaba que nadie estuviera oyéndonos y bajaba la voz, aunque lo que me conto no era nada que afectara a Estudio 41 y lo que me dijo de las otras peluquerías eran chismes que le llegaban de clientas que se quejaban de el servicio de la peluquería que queda diagonal a ellos o de otras.
Ese día Laura Pupo se estaba haciendo las uñas con Viviana, Estefanía me conto que es de las que lleva mas tiempo en la peluquería y me hablo de el estilista como si fuera un gurú del pelo, cuando le pregunte ella que sabia hacer me dijo que las uñas, depilaba, cepillaba, maquillaba, pero que no cortaba el pelo porque eso lo hacia el estilista que era el que había estudiado.
La jerarquía que alcance a percibir según lo que me conto Estefanía en esa peluquería es que primero esta el dueño que es estilista, después el otro estilista, sigue Viviana, después la novia o esposa de el dueño y por ultimo esta otra manicurista y ella.
No se demoro ni 10 minutos haciéndome las uñas apenas termino se despidió y salió corriendo, yo me acerque a donde estaba Laura y Viviana también me empezó a contar cosas de su vida personal, se le notaba que tenia menos miedo a la hora de hablar en la peluquería.
En mi segunda experiencia cuando entramos a la peluquería Viviana me reconoció y de una me dijo que ella me hacia las uñas, a mi lado se sentó Camila que se iba a hacer las uñas con la novia o esposa de el dueño. Viviana me pregunto un poco por como iba en la universidad y que si tenia gripa, le conto a Camila lo que nos había contado a Laura y a mi la primera vez.
Después me conto mas sobre su vida, que ya termino su carrera de Hotelería y Turismo, y que en marzo tiene el grado, piensa estudiar ingles. Dice que aunque que se consiga otro trabajo que corresponda a su carrera no quiere dejar de trabajar en la peluquería, ya que con lo que se ganaba en esta se pago, la carrera y el celular. Me conto que se arregla, maquilla y se viste como “grande” desde que tenia 12 años y que eso le costo las pestañas, literalmente de tanta pestañina que se aplicaba se le cayeron.
Cuando ella me hablo de la peluquería y de las otras peluquerías no tenia miedo, no bajaba la voz, me conto que muchos de los que trabajan en Estudio 41 se fueron a trabajar en la competencia, pero que ella sabia que los trataban mal y que no les ayudaban con el estudio, ni les daban permisos. Que esa peluquería es muy cara y sucia, que son groseros con los clientes y que por eso muchas personas terminaban en Estudio 41. Alcance a percibir un poco de resentimiento y de competencia no sana entre peluquerías.
Experiencia Estudio 41 Laura Pupo
En la peluquería… hay una extraña familiaridad, escenario particular donde se dejan las barreras físicas de lado y el cuidado de la invasión del espacio personal, no hay pudor alguno. Se comparten vivencias, se presenta el incómodo silencio que se da en los ascensores donde los defectos parecen amplificarse.
Un extraño se convierte en el receptor del estado de ánimo, es co-descendiente al estado de ánimo, y el que escucha interesadamente historias de vida que además acompaña con sabios consejos. En la peluquería se entabla una relación fugaz de cercanía.
Viviana.
Es una manicurista de 20 años, es bajita y blanca, con ojos pequeños y pícaros y cabello negro. Es muy simpática y habladora. Me senté y pregunté su nombre, preguntó el mío y desde ahí comenzó una conversación que duró lo que ella se demoró en hacerme el manicure. Entró a trabajar en la peluquería por que conocía al dueño y el le propuso trabajo, el es estilitista del salón. Cuando estaba en once el SENA le ofreció la posibilidad de realizar un estudio técnico de manicure, ella lo tomó “por que siempre le gustó esas cosas” y fue casi inmediato cuando se le presentó el trabajo en la peluquería. Es entonces como lleva ya dos años haciendo manicures en la 13 con 42. Le conté sobre la Universidad, mi familia y mi ex novio, en ese momento me contó que tenía novio, que es mono, de ojos verdes, alto y “no muy lindo” que se conocieron por teléfono y así hablaron varios meses hasta que llegó el momento de conocerse, le dije que me parecía muy romántico, ella se reía y me dijo que llevaban dos años. Al final nos despedimos y quedé en volver a “hacerme las uñas” de nuevo.
Experiencia Estudio 41 Camila Peña
Llegamos a las 3:30 de la tarde y lo primero que siento es el transfactory a todo volumen que invade el lugar. El amarillo es un color muy evidente en el espacio acompañado por las luces de neón azul que se reflejan como destellos en los espejos , veo una multitud de gente y uno de los hombres nos dice en inglues bueno you you y you y nos asigna a cada una de las niñas que nos va a arreglar las unas. Cuando llegamos solo hay una señora que están atendiendo y el resto de estilistas esta como en la sala de su casa haciendo visita. A la señora le arreglan las unas y se le siente un acento que no es colombiano y me atrevo a decir que es brasilero. Todos se ríen y conversan y es solo cuando notan nuestra presencia que bajan el volumen de sus conversaciones y cambian su postura porque llegan las clientas.
La que me atiende a mi se llama Luz , pero no es porque ella me lo dice sino porque se convierte en una misión para mi averiguar su nombre. Es introvertida , seria y la siento un poco distraída. Efectivamente compruebo que esta de hecho muy distraída porque sus dos hijos , Sara y Felipe , de 3 y 1 ano lo único que hacen es correr , jugar , buscarla y pelear. Mientras me arregla las unas , veo que le habla mucho a uno de los peluqueros y concluyo que es su pareja . Ella le pide que mire al niño en especial que se para en la silla en donde lavan el pelo . Se nota que le encanta el agua porque solo llena una coca con la que probablemente hacen el pedicure y se la toma junto con una colombina que se va comiendo. Después de la nada llora , le pregunto a luz y me dice que es porque tiene la boca llena de fuegos. Claramente en mi mente entiendo el motivo de los fuegos pero me quedo callada y sigo disfrutando mi manicure. Ella esta preocupada por algo , mira a todos lados , para , habla y después se va y saca de unos lockers un formulario que empieza a llenar mientras me arregla las unas . Yo entonces me quedo con mis manos extendidas y ella trata de hacer ambas cosas , tanto llenar el formulario como quitar cueros , acto que no logra hacer muy bien combinado. Cuando llena el papel se lo da al peluquero y el sale a llevarlo. Es ahí que la veo que retoma la actividad con tranquilidad , sigue muy silenciosa pero mas sonriente y baila al ritmo del trans. Es solo cuando hablamos de sus hijos que sonríe o conversa , no me pregunta de mi , de lo que hago , cosa que me sorprende sobretodo viniendo de una peluquería. Cuando llega el momento de lavarme las manos me lleva al baño del lugar donde veo una rama de eucalipto y el baño conserva el amarillo característico del lugar.
Finalmente llegamos al momento de pintar las unas y escojo un fucsia neón que me encanta. Lo único que ella me dice es que es el mismo color que ella le hecha a su hija porque ella le pide. Apenas la nombra sara se nos acerca y le manda un beso a Luz que solo me cuenta que sara es muy vanidosa y que desde pequeña ella le lancha el pelo, pues no le gusta su pelo crespo. Sara se mueve el pelo y se va . Luz me pinta las unas y quedo feliz con el color . Decidimos esperar unos minutos a que se nos sequen las unas y empieza a sonar una canción que no solo a mi sino a todos nos encanta en el lugar que es fruit de la passion y todos en nuestro escaso francés la cantamos y la bailamos. Ahí vi a luz bailar y sacar una sonrisa . Creo que en mi inconsciente estaba esperando eso para irme . Después de eso nos paramos y salimos.